Llegó para quedarse, así parecemos sentirlo cada día. El Coronavirus ya es nuestro y forma parte de nuestras costumbres autóctonas.Cuesta creer que a muchos les sea difícil entender las nuevas formas y los nuevos códigos de vida Y es que cuando vemos señoras con chicos paseando en alguna plaza del conurbano o caba, o juntándose en filas interminables de cualquier tipo de necesidad, incluso las que no son necesarias, estamos sintiéndonos perdidos. Por eso todas las campañas de concientización, hashtags como #quedateencasa u otros similares no tocan hondo a los que tratamos de cumplir con el aislamiento a rajatabla, vemos otros que insisten en salir o en abroquelarse en algún tumulto de gente, como curioso preguntando "esta fila para que es?". Ahí se va obviando todo protocolo de distancias,descuidandose que esta proclive a formar parte de los contagiados.
Si hasta el dia de hoy, desde marzo de este año, no se han registrado números importantes de estragos de la pandemia, fue porque se habían tomado decisiones desde el gobierno, que supieron advertir a tiempo la necesidad que esta amenaza vaya lenta. Que no nos desguace como pasó en Italia o España o en Estados Unidos, porque sino podría significar un desastre a nivel puestos sanitarios y hospitales, los cuales no darian abasto y ademas no estan preparados para responder a esto.
Todo esto se impregna de climas de enfrentamiento dentro del país, donde se pugna por rescatar una economía normal, que algunos pugnan porque se mantenga. Lo que ha hecho esta situación es que la "normalidad" tan conocida a lo que todos quieren regresar, por conveniencia o familiaridad, ya no formara parte de este escenario de país y del mundo.
Como digo, hacerse a la idea que "la normalidad" ya no vuelve mas, ya forma parte de nuestro pasado como mundo. Debemos erradicar las filas de gente de lo que sea. Si bien hoy hay gente que cumple con el distanciamiento en la vereda de cuanto negocio o centro de pago exista, pero podría llegar a ser el inicio de una organización nueva y más fluida, que no existan mas las filas y que la gente se organice de otra manera en el nuevo mundo Coronavirus que asoma. Ya hay disposiciones que el transporte público sera restringido para que viaje unicamente la gente que deba hacer tareas esenciales o esté exceptuada con su autorización. Con el sistema SUBE se entiende que podría cumplirse esa nueva forma de evitar contagios, ya que las tarjetas que están dadas de alta en el sistema, corresponden con datos de sus usuarios y a la hora de subir al colectivo, la misma máquina rechace el pago del pasaje. Y mas, falta mucho mas aun en cuanto a controles, todos los días se deben estar imaginando nuevas formas de evitar el contagio y no agolpamiento de gente. Hay que sumar un control también severo a los automovilistas, porque se sabe la gran cantidad de conductores no autorizado que también deambulan por las calles, con la impunidad que les permite esta ventaja.
En definitiva, cuidarse significa hoy cuidar al otro, intentar buscar la manera de no salir o salir lo menos posible y no tan lejos. Cuidarse es tratar de proponer y ayudar desde nuestro lugar, para tender manos a gente que no tiene un trabajo con una entrada un poco mas estable. Ofrecerle la ayuda que se pueda. Fijarse en algun vecino que por ahí por vergüenza no se anima a pedir un favor, estar atento al otro. El Covid nos enfrenta a un desafío que tendríamos que tener valor de leer su significado. Entre otras cosas, como lo refleja nuestra situación, se esta conteniendo el mal, pero no es de confiar, no nos confiemos. Como dice el Presidente, es un enemigo invisible y que no sabemos que daño va a pretender causar. No hay tiempos ni periodos de duración, llego para quedarse, háganse a la idea.
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