El “Ale” tenía 28 años, su padre tiene 50. Nació en el año 1991, con padres que venían de
una generación como pudo, las cuales fueron criados con ideas más oprimidas,
más conservadoras.
Entonces en los noventa nacía una generación que los padres
de aquel momento concebían quizás como la generación de la libertad, la que
había sido contenida por una educación que había pasado por una dictadura
militar, una guerra y una democracia que volvió con Alfonsín para empezar a
abrir los grilletes de la opresión, pero que en realidad también venía con
crisis.
Loa padres del “Ale”, este delincuente que murió chocando
con un patrullero esta semana, la cual estaba en su persecución, salió de esa
generación que lo formo con esa libertad que salió atada, con pobreza y con
falta de posibilidades.
No todos piensan como
“el Ale”, hay muchos que estudian, se forman, trabajan para conseguir pagarse
unos estudios y poder obtener un título. Hay muchos que tratan de afrontar
estas crisis económicas arraigadas en nuestro país, crisis que a esta altura no
es fácil cambiarla, ya que esta enquistada como un cáncer que cuesta extirpar.
Los padres de Alejandro Reynoso Monte han formado a su hijo
dentro de todas las presiones que el clima de gobierno de los 90 generaron, venían
como mucho de una estructura de familia muy sometida, pero no tanto, las
generaciones anteriores fueron mucho peor de sometidas si nos vamos décadas para atrás.
“El Ale” murió esta semana, luego de una persecución de la policía
de San Martín, las cuales ayudadas por las cámaras de seguridad apostada en
varias cuadras, hicieron que la policía pudiera generar un cerrojo de
donde los tres delincuentes pudieron ser
capturados. Minutos antes habían robado
la moto en la cual se fugaban, luego una mochila a un transeúnte y volvieron a
subir los tres a la moto que cargo con
ellos por tres o cuatro cuadras, para terminar embistiendo un patrullero que se les apareció en una de
las esquinas.
La trampa fue letal, parecía que para el Ale entregarse no
era la consigna, quizás los tres pensaron que eran imparables por eso
embistieron la camioneta policial. Creyeron que la facilidad de las zonas
liberadas les brindaba cierta soltura para moverse. Pudieron haber matado al
dueño de la moto, también al dueño de la mochila, pero no lo hicieron. Al de la
mochila le pegaron una patada y una piña, había bronca y resentimiento en esos
pibes, pero no dispararon. También podían haber matado algún transeúnte no
precavido que cruzara las calles y no se percatara que también puede haber vehículos
que anden en fuga y con descontrol hoy en día por cualquiera de los municipios.
Luego del choque y su muerte de inmediato, El Ale fue
mencionado en todos lados. Se hizo viral con su foto yacido en el piso donde cayó,
luego de volar literalmente por los aires a causa del choque y de golpearse
gravemente contra la cinta asfáltica.
Murieron en su ley el que mata con hierro con hierro muere!!lo dice mi abuela
ResponderEliminarSi,la verdad que terrible todo como se va naturalizando.
Eliminar