“Café, café/ voy por las calles ofreciendo mi café” decía Palito Ortega
en una de sus película del año 1974 Las mañanas de CABA y el conurbano mas
masivo se adornan con personajes que con un carrito, algunos termos, vasitos térmicos,
azucareras y demás. Todo esto hace a un hombre común un cafetero que se gana la
vida en las mañanas en las estaciónes de los tren de capital y gran buenos aires
y en varias parada que concentren gente que tenga necesidad de viajar para ir a
trabajar.
Se juntan algunas personas en derredor del cafetero, tomando del vasito
parado y haciendo una suerte de ronda como para que sea un atractivo mas para otro
transeúnte que se quiera quedar a tomar lo mismo. Se acompaña con añguna
factura que el cafetero compra en cualquier panaderia de la zona y que
seguramente llegará a un precio con descuento por cantidad y para poder obtener
una ganancia.
Los termos tienen el café, la leche, el te por separado. La leche podría
ser un derivado de leche en polvo, dadas la cuestion de costos. El precio ronda
los $30 a $40 pesos con una factura o dos, diferencia abismal con un local de
café bar cuyo precio duplica o triplica
este importe.
Las estaciones de trenes son los puntos estratégicos donde ponen su
puesto estos trabajadores, y también aumentan
los vendedores. La falta de trabajo y los precis hacen que crezca el nuemro de
gente vendiendo en la calle, porque los precios son enormes en la diferencia.
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