domingo, 1 de diciembre de 2019

FALTAN DIEZ DÍAS


Estás próximas fiestas de navidad  y año nuevo tienen una particularidad, se termina el ciclo de gobierno de Macri. Fueron cuatro años donde vivimos muchas cosas, donde tuvimos que reflexionar y padecer como ciudadanos la vida que los neoliberales siempre nos tuvieron armada para nosotros a lo largo de nuestra historia. Luego de doce años de gobierno kirchnerista,los cuales terminaron en el 2015, se pasaron a estos cuatro años que terminaran en 10 días, y los cuales fueron teñidos de cosas que dan lugar a la reflexión absoluta de nosotros como ciudadanos argentinos.
El 27 de Octubre último hicimos un viraje absoluto e histórico que en años de democracia desde 1983 con Alfonsín nunca lo había pasado, esto es que no renovamos el periodo de gobierno de un mismo mandatario. Si bien esto no paso con de La Rúa ya que termino en un estallido social, el resto de los presidentes de alguna manera fueron vueltos a elegir a aprobados por segunda vez, pero lamentablemente nuestras decisiones fueron siempre un fracaso.
El gobierno de Alfonsín tuvo seis años, ya que en aquel momento (luego vino la reforma constitucional) eso duraban los mandatos. Hasta los cuatro años las cosas estaban de regular a tranquilas, los últimos dos años terminaron decayendo en una crisis de aquel “Plan Austral” que termino con los famosos “estallidos sociales y saqueos” que conocemos hasta hoy y que en 1989 hicieron renunciar a Alfonsín 6 meses antes.
En 1989 volvió un aggiornado peronismo con un Menem que pudo lograr lo que Luder y Bittel (que parecían un poco más peronistas que el riojano) en 1983, no pudieron lograr por culpa de un cajón incendiado de la UCR en un palco del Obelisco y con millones que habían cantado la marcha peronista. Aquellos peronistas no pudieron, sumado esto a la verborragia del caudillo radical que lo llevó al triunfo
Menem llego con ideas neoliberales. El riojano luego de iniciar una reforma económica que nos metió con Cavallo en una convertibilidad ficticia, porque el riojano vendió todo, “las joyas de la abuela” las bautizaron, terminaron de lograr que  fuera reelegido en 1995 porque la convertibilidad funcionaba como los dioses y nada importaba, nos seducía vivir en un país ficticio.
Como Carlos Menem tuvo que concluir su mandato, en 1999 se preparó  un Duhalde que ya había sido su vicepresidente, pero se había abierto políticamente para el segundo mandato de 1995 y continuar su camino a presidente con la corriente peronista de la Liga Federal.
El “zabeca de Banfield” como lo bautizo Luis Delia años después, se preparó bien  para enfrentar el puesto en las elecciones del 99, pero vino un Fernando De La Rúa que jugo una fórmula que insertó  peronistas en su bando y pasó  que De La Rúa fue presidente contra un Eduardo Duhalde que nos dio la sensación que fue tirado al bombo desde adentro mismo del peronismo.
De La Rúa nos llevó al acabose o fin de la Argentina en dos años. Diciembre del 2001 y con muertos, estados de sitio, una de las peores crisis económicas y saqueos, el radical que se había abroquelado dentro de un Frepaso, salió por el techo de la Casa Rosada trasladado por un helicóptero mientras el viento de la hélice le hacía volar su poco pelo.
Duhalde tuvo que asumir en esa crisis tremenda, luego de que varios presidentes se sentaran en el banquillo de Rivadavia durante algunas semanas, los cuales hoy ya son ex presidentes y con todas sus atribuciones, solo por estar algunos días en el poder.
Duhalde solo venía a apagar el fuego por un rato, un fuego que no se pudo apagar muy fácil, pero que fue suficiente para iniciar un proceso de la elección de un nuevo ciclo presidencial que sabiamente sería elegido por nuestro pueblo.  Néstor Kirchner llego a la presidencia luego de una ajustada victoria frente a quién?? Carlos Menem. El riojano se bajó del ballotage y dejo el comienzo de una era llamada kirchenrista, la cual fue una de las que refloto en 12 años la costumbre de la reelección en nuestro país, de aprobar y premiar con otro periodo la gestión de un mismo presidente o de un movimiento económico político.
En este caso Cristina Kirchner, esposa de Néstor, ocupo el sillón desde el 2007 y fue reelegida en el 2011. Pero en el 2015 la cuestión volvió a hacer un giro que nos llevó  el enfoque neoliberal de los argentinos, ese enfoque que el 27 de Octubre fue el 40% que intentó  reelegir a Macri.
En el 2015 pes o  el 40% a favor de Macri para poder derrotar a Daniel Scioli, e iniciar estos cuatro años que en diez días terminan. Terminan porque por primera vez el pueblo  reprobó por primera vez la gestión de un presidente, por primera vez decidió que el país y el poder es el pueblo y que es el único que puede cambiar sus propios destinos.
Nos queda ese 40% que voto a Macri, el cual seguirá con su idea de que el odio es parte de nuestro estigma como patria. De aquel fusilamiento de Dorrego al “Viva el cáncer” contra Evita, el odio es parte de nuestra esencia como pueblo.
Empecemos a creer que un pueblo se hace entre todos y solidariamente. Sudamérica es un contexto rico y que debiera ser una gran potencia económica, pero se encargaron de que no pensáramos nunca así. En estas próximas mesas de Navidad y Año Nuevo, muchos argentinos no tendrán un festejo  de derechos a fiestas, porque nuestra mezquindad y desigualdad siguen vigentes.

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