martes, 23 de agosto de 2016

CARTA DE UN RUNNER A OTRO

Allá por Diciembre del 2009 te ví con tu primera remera técnica y atandote el chip de tiempos en tus cordones, salías de tu barrio de Villa Insuperable en La Matanza. Te vinieron a buscar tu cuñado y tu hermana en el coche, era una de tus primeras maratones y que en nuestro país, ya se venían realizando eventos de esta magnitud en cantidades.

Fue creciendo la importancia de estos certámenes desde aquella época del gordo Muñoz y sus “Fiestas Mayas” que al día de hoy se corren y cada vez con masividad. La actividad ha ido sumando gente hasta nuestros días y hoy corren muchos por deporte, salud, mantener el físico o hacer amigos. Amigos como Juan Carlos “Jhonny”, a quien conocí hace tantos años. Un grande que esa tarde de Diciembre junto con Carlos, su cuñado, me dieron ese empujoncito para tomarle cariño a esta actividad del Running. Y desde ahí partía este sueño, porque no me pude despegar nunca más de la actividad. Ellos dos ya entrenaban en un grupo de Ramos Mejia y no puedo dejar de imaginar el cariño que le han tomado a este deporte. Yo me sumé entrenando por mi cuenta y después acompañé a Jhonny cuando no tenía entrenamiento con el grupo. Los fines de semana eran claves, ya no hacía yo lo mismo como los anteriores, ahora entrenábamos con Jhonny. Alguna vez por el Parque Avellaneda, por Parque Sarmiento, por Palermo. Una vez me acuerdo que agarramos la colectora de General Paz y le pegamos hasta el Autodromo de Buenos Aires, ida y vuelta. Me acuerdo que llovía y que yo había llevado un traje para las inclemencias del tiempo.

Después me sumé al grupo de Adidas de Parque Saavedra al cual me presentó Jhonny Era un buen grupo que ya tenía planeado el viaje a la Maratón 21 k Adidas 2010 en Rosario. Días después allá fuimos con la delegación y participé de esos 21 k inolvidables. Jhonny tenía un mejor tiempo, así que siempre me esperaba 10´ en la llegada. Luego vino un 21 k en Cascallares (Moreno) organizada por la Asociación Atlética.



Ese año era de lujo, ese 2010 me lo acuerdo en la retina, era el bicentenario, muchas cosas debían pasar. Las carreras tradicionales de Adidas Ñandú 2010 en Buenos Aires, estaban cada vez más cerca y con un entrenamiento fenomenal de Jhonny. Comía todo tipo de alimentación saludable para estar bien, había cambiado un ciento por ciento sus hábitos alimenticios. Ahora eran las nueces, almendras, las semillas de sésamo en yogur bebible, las comidas sanas y fuertes y por supuesto un entrenamiento que avanzaba como un tren y que no paraba por nada.

Me acuerdo que me llevaste a comprar mis primeras zapatillas de Running Adidas, yo no conocía de modelos y me dijiste “llevate estás”. Como te preparaste para los 21 k y que rápido que se venia Octubre para ese gran desafió al que yo le tenía un poco de miedo aun, los 42 k Buenos Aires Ñandú.

Los 21 k de septiembre los pasaste como si nada, era un entrenamiento que te sirvió para concientizarte un poco más, que el desafió que venía era muchísimo mas duro. Por eso te dije que yo no la corría, no me animaba, pero por lo menos debía acompañarte a que pudieras enfrentar ese reto por primera vez en tu vida.

No había nada que te pudiera detener, solo emoción, solo buscar el logro y festejar. Podías festejar solo porque la felicidad se te hacía rostro. Podías compartir con tus amigos porque todos queríamos correr como vos, queríamos sentir esa emoción, ese orgullo, esas ganas siempre de hacer un poco más.

Aquellos 42 kms de Buenos Aires en ese lindo Octubre, te levantaste muy pero muy temprano seguramente, hiciste todo el ritual de runner que pudiera existir: Bien desayunado, bolso, documentos, llaves, algún cereal o fruta. Seguro en el auto desde tu casa ibas pensando y ansioso del desafió que tenías. Que era esto de los 42 k?? como es que uno puede llegar?? Que nervios. Cuantas cosas se te habrán cruzado por la cabeza hasta que llegaste por General Paz a Palermo?

Entraste al Coliseo Porteño del Running para corredores de elite y miles de aficionados, Ahí estabas junto al grupo que  algunos corrieron y otros te alentaron. Te alentaron hasta que llegaste a la meta, recuerdo esa foto de como te ayudaron y te acompañaron lo últimos 5 kms. No estabas solo, que ibas a estar solo, si vos eras un grande Jhonny.


El año pasado cuando corrí mis primeros 42 k en Buenos Aires, te dediqué la llegada solo a vos. Parecía que me estabas esperando en la llegada desde una hora antes, parecía que la habíamos corrido juntos otra vez, porque estabas, estabas…

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