viernes, 11 de julio de 2014

LA GENTE FESTEJA.



Es la constante que se escucha en estas horas, haberle ganado a Bélgica en cuartos y llegar a la semifinal fue el fin de tantos tiempo, 24 años que Argentina no tocaba este momento histórico de los mundiales. Nos acordamos de la desazón de Italia 90, el golpe duro de la eliminación con un penal, paradójica ironía del destino, porque los penales fueron nuestra llave para llegar a la final y al intento de derrotar a la Alemania de Brehme, Matthaeus, Klinsmann y otros, en aquel mítico estadio Olímpico de Roma, esquivo para Maradona, solo sus lagrimas fueron evidencia del dolor, que se transformó en el origen de los sentimientos de hoy, 24 años después.
El mundial de México 86  fue idílico para los argentinos, el relato de Victor Hugo al final de ese Alemania Argentina en el Estadio Azteca fue mágico, el uruguayo exclamó emocionado en el pitazo final del brasileño Romualdo Arppi Filho:“Argentina Campeón del mundo, Argentina campeón del mundo, Argentina 3 Alemania 2, quisiera irme de la cancha, irme para abrazarme con cada argentino, para abrazarme con los isleros del Delta, los sabaleros de Santa Fé, los hacheros del Chaco, los petroleros de Comodoro, los cañaduzales de Tucumán, quisiera abrazarme con cada uno de todos los argentinos…”, las lagrimas de Victor Hugo y la alegría de todo un país se metían en la sangre y en el sentimiento de un triunfo apoteótico, la segunda copa del fútbol mundial para los argentinos estaba en manos del Diego entregada por Joao Havelange, Ruggeri le ayudaba en esa tarde mexicana linda y querida.
Los sueños intactos viajaron a Italia en el 90 y allí como que aterrizaron inertes y estrellados. Las manos del Goyco rozaron la pelota que puso Brehme a su derecha al palo. Estados Unidos ´94 era la vuelta del Diez, frente a los griegos y ante Nigeria nos ilusionó, todos decían que ya éramos campeones, pero el doping y las piernas que le cortaron al Diego, nos bajaron cual hubiesen derribado un Boeing repleto de ilusiones. Quedamos eliminados en octavos y humillados por Bulgaria.

 
Volvimos a la Francia de Napoleón en el ´98, era el turno del Kaiser Passarella, que con disciplina y pelos rapados nos llevó hasta los cuartos contra Holanda. Pero se juntaron un pase largo y perfecto a Ronald De Boer que la metió en la red y el cabezazo de Orteguita al arquero Van Der Zar que nos dejó con 10 y sin reacción.
En el 2002 en Japón nos fuimos antes de tiempo, nose que paso, jugamos los últimos minutos con Inglaterra en el ultimo partido del grupo y con Bielsa discutiendo con la Bruja Verón. Ni el olor a los aires japoneses sentimos, que ya tuvimos que tomar el avión a Ezeiza.
En el 2006 en Alemania nos tocó jugar con los dueños de casa en cuartos de final. Llegaron los penales, esos mismos que nos llevaron a la final de Italia con las manos del Goyco, pero que ahora nos fueron esquivos porque Lehmann leía un papelito antes de atajar los penales (esos papelitos sospechosos andan por Brasil hoy, pero bueno).
Maradona técnico en el mundial 2010 en Africa, país de la miseria y el hambre que recibió al evento futbolístico como una salvación económica por un mes. En aquel mundial y otra vez en cuartos, nos volvimos a enfrentar a nuestra pesadilla Alemania. Uno a esta altura se pregunta que tienen los germanos con nosotros, ya hay como un estigma. Nos apabullaron a goles, cuatro nos hicieron y a otra cosa, pero fue peor que el 7 a 1 a Brasil en el actual mundial.
Por eso hoy todos nos preguntamos que festejamos tanto, festejamos haber roto la racha de tantos traspiés en estos últimos 5 mundiales. 24 años nos separan de aquella Italia ´90, desde donde nunca más pudimos tocar el cielo aunque sea un poquito. Hoy nos estamos asomando a esta ilusión, el domingo es la gran final a la que se llegó con un grupo de jugadores que se fue consolidando a lo largo del campeonato y que ya nos mostró algunos detalles de porque está jugando como lo hace. Héroes es la palabra que se usa en estas horas, hecha famosa por Mascherano en los penales frente a Holanda arengando a Romero. Sin dudas “Masche” aprendió mucho de estos últimos dos mundiales donde le tocó perder, hoy de esas derrotas respira un aire fuerte de líder de un grupo que tiene ganas de llegar a la cima. Ya está en la gloria, pero la copa se puede ganar.
Por todo esto la gente festeja, llora de emoción. Los chicos contagiados de los genes de ansias de sus padres. Aquí están los 40 millones para salir al Maracaná el domingo 13 de Julio de 2014, historia pura.



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